El vapeo se ha popularizado como una alternativa “menos dañina” al tabaco tradicional, especialmente entre jóvenes y adultos que buscan dejar de fumar. Sin embargo, numerosos estudios han demostrado que vapear también tiene un impacto negativo en la salud bucodental. En Clínica Dental Campos y Losada (Zaragoza) te explicamos de manera sencilla cuáles son los riesgos reales que los cigarrillos electrónicos representan para tu boca, tus encías y tus dientes.
Qué contiene realmente el vapor
Aunque no produce humo, el vapeo libera una mezcla de nicotina, propilenglicol, glicerina vegetal, saborizantes y partículas ultrafinas. Estos compuestos afectan directamente a los tejidos de la boca y favorecen la aparición de problemas dentales.
Produce sequedad bucal
El vapeo reduce la producción natural de saliva, causando xerostomía o sequedad bucal. Esto aumenta notablemente el riesgo de:
- Caries
- Mal aliento
- Infecciones
- Placa y sarro
La saliva es la defensa natural de la boca y, sin ella, el ecosistema oral se desequilibra rápidamente.
Aumenta el riesgo de caries
El propilenglicol se descompone en sustancias ácidas que alteran el pH de la boca y debilitan el esmalte. Además:
-Muchos líquidos de vapeo contienen aromas dulces que favorecen el crecimiento de bacterias.
-La sequedad bucal potencia aún más la acumulación de placa.
El resultado, más probabilidades de desarrollar caries.
Irrita las encías y favorece la inflamación
Las sustancias presentes en el vapor pueden irritar los tejidos blandos, provocando:
-Gingivitis
-Inflamación y sangrado
-Recesión gingival con el tiempo
La nicotina, incluso en formato vaporizado, reduce el flujo sanguíneo en las encías, dificultando la oxigenación y la reparación de los tejidos.
Retrasa la cicatrización
Si te has sometido a extracciones, implantes o tratamientos periodontales, vapear puede retrasar la cicatrización y aumentar el riesgo de infecciones. La nicotina reduce la capacidad del organismo para regenerar y sanar los tejidos, igual que ocurre con el tabaco tradicional.
Puede alterar el esmalte
El vapor caliente y los componentes químicos pueden dañar el esmalte con el tiempo, favoreciendo:
- Microfisuras
- Pérdida de brillo
- Mayor sensibilidad dental
Aunque es un efecto más lento que con el cigarro convencional, sigue siendo perjudicial.
Favorece el mal aliento
La deshidratación oral, la acumulación de bacterias y la inflamación de las encías hacen que los vapeadores tengan con más frecuencia halitosis o mal aliento.
Impacta en tratamientos de ortodoncia
Vapear puede generar múltiples complicaciones en pacientes en tratamiento de ortodoncia. La nicotina y los aerosoles del vapeo pueden manchar los alineadores transparentes, aumentar la acumulación de placa alrededor de los brackets y, debido a la vasoconstricción que produce la nicotina, retrasar la movilidad dental, dificultando la evolución correcta del tratamiento. Además, es un hábito especialmente desaconsejado porque incrementa la sensibilidad dental: la irritación de las encías y la alteración del esmalte hacen que los dientes reaccionen con más dolor ante el frío, el calor o los alimentos ácidos, comprometiendo tanto la comodidad del paciente como los resultados finales de la ortodoncia.
Aunque muchas personas consideran que vapear es una alternativa “segura”, la realidad es que también tiene efectos perjudiciales para la salud bucodental: sequedad, caries, inflamación de encías, sensibilidad y problemas de cicatrización.
Si deseas cuidar tu boca y prevenir complicaciones, lo ideal es reducir o abandonar este hábito. Y si tienes dudas o notas molestias, en clínica dental Campos y Losada (Zaragoza) podemos ayudarte a valorar tu salud oral y recomendarte el mejor tratamiento.


